¿Newton en la Gestión de Empresas?(Primera Parte)



A toda acción, corresponde una reacción…dice parte de la tercera ley de Newton.


Imaginemos por un momento que volvemos a ser aquellos niños, aprendiendo a montar en bicicleta. Es muy probable que en el proceso varias veces nos hayamos caído, raspándonos brazos y rodillas; hasta que finalmente, logramos controlar la bicicleta.


Tomando esto como ejemplo; vamos a considerar que montarnos en la bici, es una acción; y el caernos y rasparnos, es un efecto, una reacción.


Con el tiempo y la práctica, conseguimos avanzar sin caer. Hemos aprendido los códigos y consecuentemente tenemos, una segunda reacción.


Ahora bien; en la gestión de negocios también podemos aplicar esta ley.


El modelo más simple nos dice: Utilidad = Ventas – Costos.

Por ejemplo: si vendimos 100 unidades, con un costo de $1000, y el precio de venta unitario fue de $10; tendríamos $0 de utilidades.


Aplicando el modelo tenemos: (100 x $10) - $1000 = 0

Cuando la utilidad es igual a cero, se conoce como “punto de equilibrio” de la empresa. No ganamos ni perdemos.


Pero qué sucedería, si de alguna manera logramos reducir los costos unitarios un 10%.

Con esta acción, el nuevo costo sería $900 y consecuentemente generamos una nueva utilidad de $100


Aplicando el modelo, tenemos: (100 x $10) - $900 = $100

Este resultado es ahora la nueva reacción.


La acción fue la reducción del costo y la reacción, el incremento en la utilidad.

El aprendizaje que nos deja este ejemplo (un algoritmo muy simple); es que en la gestión de empresas, todo lo que hacemos, tiene una repercusión en el resultado económico.

Si aprendemos el código de cada modelo, los resultados serán siempre predecibles; hasta que las condiciones iniciales cambien; y entonces debemos definir un nuevo modelo que se adecue a la realidad imperante.


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